Entrevista del diario Uno.

Que bueno que vayamos despertando interés!

Que bueno que de a poco nuestro barquito teatral llegue a diversos destinos!

Loreley Duré, del diario Uno, se acercó a entrevistarnos interesada por la temática de la obra. Lo que no aparece en el suplemente virtual del diario, acá va en tres versiones distintas: el texto “pelado”; link para entrar de una a los pdf del artículo; o si es que la tecnología no me traiciona, abajo debería aparecer con algo de espera la nota.

Acá van!

El grupo de teatro El Rejunte presenta, durante todos los sábados de junio, Lame Vulva. La obra cuenta la historia de un hombre que es maltratado psicológicamente por su madre y su mujer. Para analizar.

Una historia que busca reflexionar sobre la violencia doméstica

La historia de ficción que tiene como protagonista a Horacio (Federico Celario Ocampo) puede ser igual a la de cualquier otro hombre que es agredido física y psicológicamente por su novia Luz (Celeste Barbero) y provocado y denigrado por su madre, Beatriz (Rosana Da Silva). En ese contexto, el joven transita su vida con una actitud pasiva en la búsqueda constante de la paz y la aceptación del otro. La obra de teatro, denominada Lame Vulva, refleja la perversa relación de este trío con la intención de hacer reflexionar al público sobre la violencia doméstica.

Con un texto de Martín Marcou, dirección de Desiderio Penza, asistencia de Andrea Da Silva, maquillaje de Lucía Savogin y música de Julián De Brahí, todos los sábados de junio, a las 20, el escenario de la Sala Marechal del Teatro Municipal recibe a los artistas.

Con clara intención de impacto, el afiche que invita a la obra –colocado en la marquesina del Teatro Municipal– muestra la imagen de un rostro masculino golpeado acompañando a la frase “una mirada indiscreta y provocadora al mundo de la violencia doméstica”.

En diálogo con Ser UN@ los protagonistas de la función explican por qué se atrevieron a abordar la tragedia, cuál es el mensaje que pretenden que llegue al público y qué análisis hacen de la realidad que cuentan.

—¿Cómo llegó Lame Vulva a Santa Fe?

—Siempre me llegan repercusiones de las obras de Buenos Aires y cuando veía Lame Vulva no leía nada porque en realidad pensaba, por el nombre, que se trataba de un grupo de rock pesado (risas). Un día me decidí a ver qué era y me encontré con la sorpresa de la historia de Luz, Horacio y Beatriz. Casi sin darme cuenta me encontré al tiempo hablando con Martín Marcou y preguntándole si le gustaba la idea de que se hiciera una versión en Santa Fe. Lo charlamos, nos pusimos de acuerdo y acá está.

—¿Te imaginaste en un principio que la historia iba a ser como la que hoy está en escena?

—Me pasó que cuando me preguntaron cómo sería la obra les decía «no sé» y, puntualmente, comencé a plantear la historia junto con los actores y en la búsqueda de la dimensión humana de los personajes comenzó a plasmarse la realidad más compleja de la problemática. En ese sentido buscamos no caer en la típica demonización que indicaría que las mujeres son unas perras y él es un tonto, lo que intentamos fue buscar que la cosa fluya.

—Cuando recibieron la propuesta, ¿analizaron que estaban reflejando un problema social?

Rosana Da Silva: En un principio me planteé mi rol como un desafío actoral, pero al tiempo que lo fuimos trabajando en los ensayos y hablándolo con los compañeros fui tomando dimensión de lo que significaba expresar una historia en el marco de la violencia doméstica.

Federico Celario Ocampo: Por mi parte, cuando leí la historia, me di cuenta que estaba muy expuesto el tema de la violencia y comencé a tener la intuición de lo que el texto quiere contar e imaginé la forma en que se presentaría en escena. En ese proceso, que fue intenso, fui elaborando el personaje Horacio y de golpe me encontré haciendo cosas en el escenario que no me imaginaba.

Celeste Barbero: Compenetrarme con la obra fue para mí un proceso bastante complicado porque es muy común escuchar hablar de historias de mujeres golpeadas pero muy poco de hombres como víctimas –como es el caso de Horacio–, por lo que tuve que procesar muchas cosas antes de componer el personaje y descubrir lo que Luz iba a contar.

EL TEXTO

La sinopsis de la obra, de Martín Marcou expresa: “Una mujer puede al igual que un hombre, convertirse en verdugo. Puede dominar, humillar, discriminar, ignorar, someter, denigrar, amenazar, intimidar, atormentar, maltratar, destruir, castigar, agredir, vejar y hasta asesinar”.

En ese sentido, cabe destacar que el texto tiene muchos pasajes humorísticos que en la versión de Desiderio Penza están más diluidos, ya que lo que más hace peso en la historia es el marco violento de la misma. “El acento está puesto no con el objetivo de dar «un golpe» sino más bien con el fin de incentivar la denuncia y de determinar, siempre con un marco de respeto, que se trata de una realidad perturbadora que por más escondida que esté existe”, aclaró Federico.

—¿Cómo creen que la historia llega al espectador?

Desiderio Penza: Para mí pasa por la postura pscicológica que tenga el espectador al momento de venir; de todas maneras estoy seguro de que al tratarse de una exposición que tiene lugar en una sala chica, la interacción con el público es distinta. Podría decirse, casi como una teoría matemática, que a mayor distancia y tamaño es más importante la apreciación intelectual y menor la física, y viceversa.

Para Celeste Barbero (24) su personaje “es una víctima y a la vez una abusadora violenta, que no entiende de la vida porque nunca le explicaron cómo vivirla; es muy triste y se siente una inútil y ahí es cuando toma poder la violencia que la caracteriza”.

Para Federico Celario Ocampo (22) “Horacio no es Hamlet, ni Edipo, ni Teplev, ni tantos otros. Horacio es un tipo que tranquilamente podría ser mi vecino, un familiar, un amigo”.

De la misma forma Rosana Da Silva analiza a Beatriz y la describe diciendo: “Es una mujer que cree que hizo y está haciendo lo mejor por su hijo, que está muy sola y que es o por lo menos se siente brillante en algunos aspectos”.

Esos conceptos y muchos otros se encuentran publicados en el blog que el grupo conformó en torno a la obra: elrejuntelamevulva. wordpress.com. Allí, los visitantes pueden dejar mensajes para los artistas y el director, saber cuáles son los pasos que están dando con las funciones y quizá interpretar Lame Vulva desde adentro.

—¿Encuentran interesante hablar de violencia doméstica desde el teatro?

DP: Por supuesto que sí porque la violencia, y no justamente la del brazo quebrado o del moretón, está vestida de omnipresencia en la sociedad que la tiene internalizada y muchas veces ni siquiera la cuestiona. Si yo le digo a alguien, por ejemplo, “sos un boludo” una vez, eso puede ser interpretado como una agresión chiquita y sonar como no molesto; ahora bien, si yo se lo digo constantemente durante mucho tiempo estoy marcando en él algo que puede generarle una erosión mental que lo estigmatice para siempre.

“Un ejemplo chiquito que puedo dar, de algo personal, es el concepto que yo tenía de mi letra. Sucedió que de chico mi viejo me dijo que mi cursiva era «fea», pasó el tiempo y un día escribiendo en el teatro alguien me comenta «qué letra» y mi contestación rápida fue, «sí, fea»…”, comentó Desiderio y complementó: “Con esto puedo dar un claro ejemplo de lo que puede marcarte el comentario de una persona que significa mucho en tu vida”.

FCO: Todos sabemos que a nivel legal y social está más expuesta la violencia doméstica donde la mujer es la víctima y el hombre es victimario y no viceversa, pero también somos conscientes de que lo que le pasa a Horacio sucede y que muchas veces no es denunciado porque enseguida surge la duda, ¿cómo le puede pasar eso si es hombre?, ¿por qué no se defiende?, etcétera. Creo que es hora de que dejemos de pensar en esta realidad como algo tabú y lo convirtamos en una discusión social.

—¿Piensan que el público puede identificarse con algunos pasajes y hasta provocar en ellos un cambio?

DP: Muchos nos comentan que se ven reflejados en parte, muchas veces, por una historia vivida o por la de alguien que le contaron. También están los que se van con lágrimas en los ojos, los que huyen despavoridos sin hacer comentarios.

—¿Y qué repercusión tuvieron respecto del nombre?

RDS: Cuando se lo preguntamos al autor nos dijo que tenía que ver con una frase muy utilizada en el sur, de donde él es. De todas maneras significa justamente lo que todos imaginan, es una forma de identificar a Horacio, desde su postura sumisa, como quien no tiene personalidad y hace lo que los demás le dicen, en este caso su mujer y su madre.

EL GRUPO

El Rejunte es un grupo de teatro que nació en el 2006 y está integrado por artistas de distintos orígenes, formaciones y trayectorias que se caracteriza por buscar opciones actuales y atractivas que reflejan alguna problemática social desde una investigación estética.

Todas las obras presentadas por el grupo (Remanente de Invierno, que reflejaba la enajenación, a través de los medios de comunicación; Disparate, que remarcaba el sin sentido de una relación de pareja y ahora Lame Vulva) tocan temas que pretenden hacer reflexionar al público que las disfruta.

Sus miembros se formaron todos en teatro y encontraron en esta propuesta una atractiva historia para unir sus potencialidades. “Nos interesa, cada uno desde su papel, el llegar a cada uno de los que pueden ver y escuchar la historia. Lame Vulva puede ser una crónica única o muy repetitiva que merece ser contada”, finalizó, en diálogo con Ser UN@ Desiderio Penza.

RELEVAMIENTO Y ESTADÍSTICAS

Según datos de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), dependencia creada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en septiembre de 2008, se recibieron, hasta abril de este año, un total de 773 denuncias de las cuales un 7% tenía como víctimas a los hombres, un 15% eran niñas, un 16% varones y un 62% mujeres.

Respecto de la relación de la persona afectada con la denunciada –entre el 1 de abril y el 30 del mismo mes–, un 36% corresponde a ex parejas, un 22% a concubinos 21% a cónyuges. El resto se reparte entre novios y demás familiares.

Analizando el tipo de violencia observada, hay que afirmar que un 96% de las denuncias corresponde a violencia psicológica, 70% a física, 51% económica y 16% sexual.

Por último el análisis, que puede encontrarse en la página web http://www.csjn.gov.ar afirma que el nivel de riesgo evaluado sobre la base de 773 casos es alto en un 31% de los casos, medio en 45%, bajo en 8% y altísimo en un 10%. Sólo un 6% de las denuncias no presentan riesgos importantes.

Cabe destacar que la existencia de esta oficina intenta facilitar el acceso a la Justicia de las personas afectadas por la violencia doméstica que actualmente desconocen las vías de entradas al sistema.

En ese contexto se pretende contribuir en el desarrollo de programas de prevención en la materia y será, asimismo, un elemento importante para modificar la percepción de esta clase de violencia y dejar de pensar que se trata de una cuestión que debe permanecer en el ámbito de lo privado.

La Oficina de Violencia Doméstica funciona todos los días del año. Sus teléfonos son: 4370-4600 internos 4510 al 4514.

LAS CIFRAS

16% es el porcentaje de denuncias que se reciben en la Oficina de Violencia Doméstica (según los datos relevados durante el mes de abril de este año) y que tiene como protagonistas a los hombres.

22% es el porcentaje de denuncias que se reciben en la Oficina de Violencia Doméstica (según los datos relevados durante el mes de abril de este año) que está protagonizado por concubinos.

Primera parte de la entrevista de Loreley Duré

Segunda parte de la entrevista de Loreley Duré

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